
Toda mi vida me he considerado fan de Disney, considero que Walt Disney fue un hombre que a través de sus películas logró impulsar los sueños de muchos. Sin embargo, cuando comencé a escribir este articulo quería hacer una relación entre los relatos de felices para siempre y las finanzas. Pero para mi sorpresa, en ninguna de las historias se ven reflejadas. Lo más cercano a esto fue en “La Sirenita” el trueque de su voz por un par de piernas. O en “La Bella y la Bestia” el trueque de la Bella por la libertad de su padre. El trueque es el intercambio de bienes que se aplica desde la prehistoria.
Sin embargo, fue hasta el 2009 donde Disney aliado con Pixar, muestra en la película de “UP” un claro ejemplo de ahorro en alcancía entre Eli y Carl para cumplir su sueño de ir a conocer las cataratas. Pero los imprevistos les impidieron usar sus ahorros para eso. El mismo año se lanzó “La princesa y el sapo” película que transmite que gracias al ahorro y a el trabajo Tiana logra abrir su propio restaurante.
¿Coincidencia que ambas películas fueron lanzadas un año después de la crisis financiera del 2008?
La crisis financiera del 2008 ocurrida en Estados Unidos es recordada por su gravedad y por su rápida propagación en todo el mundo. Debido a los atentados ocurridos el 11 de septiembre del 2001, se generó pesimismo e inestabilidad. Motivo por el cual los bancos bajaron las tasas de interés de referencia para incentivar a todos a invertir más. La reserva federal (banco central de Estados Unidos) mantuvo niveles del 1%. Esto quiere decir que era muy económico pedir prestamos, lo que llevó después a un exceso de gastos por parte de los ciudadanos, principalmente para la compra de viviendas. Los bancos otorgaron numerosos créditos a clientes sin el respaldo suficiente, por ejemplo: personas con bajo nivel de ingreso, sin empleo, con morosidad en los pagos, o con baja calificación crediticia. Todo hubiera caminado a la perfección si los compradores hubieran pagado sus deudas. Sin embargo en el 2004 la reserva federal comenzó a subir la tasa de interés para controlar la inflación del 1% al 5.25%. Muchos créditos se firmaron con tasa variable, lo que hacía que cada vez las cuotas del crédito eran mas costosas. Como los deudores no eran aptos para pagar estas hipotecas, dejaron de pagarlas, y había mucha oferta en el ámbito inmobiliario.
Las instituciones financieras de Europa y Asia tenían títulos financieros asociados al mercado inmobiliario de Estados Unidos, y éstos comenzaron a verse afectadas por el impago crediticio masivo.
¿Y quién iba a pensar que las bienes raíces de un país primer mundista se vería afectadas?
Todas estas malas decisiones vinieron a repercutir en el 2008.
¿Pero a quién culpamos? Podemos decir que la culpa es de todos; desde los consumidores por adquirir prestamos que no podían pagar, las instituciones que diseñaron los instrumentos financieros y tomaron riesgos exagerados, los bancos por otorgar créditos a personas con mal historial crediticio y las autoridades regulatorias por no revisar el problema.
Es real que los créditos nos otorgan la flexibilidad de comprar algo hoy y pagarlo después, pero el adquirir prestamos que no podemos pagar es uno de los más graves errores financieros que podemos cometer.
Volviendo al tema de Disney, ¿qué hubiera pasado si Eli y Carl hubieran pedido un préstamo para realizar su viaje a las cataratas? Posiblemente su libertad financiera hubiera quedado atada a pagar ese préstamo debido a los imprevistos que tuvieron después. O ¿qué hubiera pasado si Tiana hubiera solicitado un crédito para abrir su restaurante? Talvez su sueño se hubiera visto frustrado al toparse con el pago de intereses.
Si tienes ahorros para pagar el crédito, estas del otro lado. El problema es cuando no los tienes y tu libertad financiera queda atada a las deudas.
Sea cual sea tu meta, asegúrate de destinar una parte de tus ingresos para el ahorro, puesto que son el primer paso a una inversión, te pueden salvar de cualquier imprevisto, y en el largo plazo se convierten en la seguridad de tu jubilación.