Un buen café aparte de ayudarnos a despertar en las mañanas, tiene mejor sabor cuando conoces la historia que hay detrás…
Café fresco, recién tostado de la región de Chiapas, orgánico, certificado, comprado directamente a cooperativas, apoyando a más de 600 familias indígenas y con venta en línea. Hoy a casi 10 años de comenzar el sueño por compartir la experiencia del café mexicano, José Varela nos comparte la historia desde sus inicios.
Todo comenzó con las siguientes cifras:
¿Sabías que México es el primer lugar a nivel mundial en producción de café orgánico en el mundo? Y aún así la mayoría de ese café era exportado.
¿Sabías que a nivel mundial las bebidas más consumidas son agua y café?
Esos datos mencionados en la revista expansión del 2011, despertaron la suficiente curiosidad en José Varela para buscar directamente a caficultores en la región de Chiapas.
“A partir de aquí me di cuenta de que había muchas cosas que se podían hacer para mejorar la experiencia del café, tanto para el consumidor como para el productor”.
José Varela
Más de un año y medio después logró formar alianzas con varias cooperativas indígenas donde éstas ganan más dinero que si lo vendieran por intermediarios. No fue un proceso fácil ni rápido, ya que tomó tiempo, contactar a más de 30 cooperativas indígenas, comprar muestras y evaluar los productos y sus prácticas.
“De ahí me “casé” con dos cooperativas que en total están compuestas por cerca de 1,000 familias y empecé a comercializar su café y otros productos que ellos generan, como la miel orgánica.”
José Varela
La miel es producida por las esposas de los caficultores, por lo que las empoderan a tener un ingreso sin salir de casa y sin romper las tradiciones conservadoras de estas comunidades.
El café es de Chiapas, de la región de Los Altos específicamente de Chenalho y Chalchihuitán. Está certificado como Trato Justo por lo que no existe negociación para regatear el precio. Y se prefiere pagar directamente lo que piden por su esfuerzo que hacer aportaciones basadas en la utilidad.

Y, ¿porqué es diferente este café a los demás?
“Nuestro café es orgánico certificado, está trabajado artesanalmente por indígenas que les apasiona cuidar los frutos que su tierra les da. Este café es cultivado bajo sombra (sin desmontar la selva) en altitudes de entre los 1,000 y los 1,700 msnm, lo que lo convierte en un café de estricta altura.
Además, nuestro café se envía recién tostado para que lo consumas en su mejor momento. Para contextualizarlo, un café que puedes comprar en el supermercado llega a tener al menos uno o varios meses desde que se tostó. Además del aroma y sabor, una vez tostado el café comienza su proceso de oxidación y acidificación, mientras más viejo, más ácido, y por esto a mucha gente le provoca agruras o gastritis el café”
¿Qué tipo de café venden?
“Nuestro café es de la variedad arábiga, que es una mejor variedad que la que algunas grandes empresas venden (robusta). Esta variedad genera una fruta/grano de mayor calidad, mucho menos ácida y con mejor cuerpo y notas, sin embargo, es mucho más delicada de cuidar y el proceso para dar frutos es mucho más lento. Esto hace que el café arábigo sea más costoso.”
¿Dónde podemos conseguir su café?
“Debido a que nos interesa que el consumidor reciba el café recién tostado, lo vendemos directamente a través de nuestra tienda en línea. Por esta razón, no nos interesa entrar a cadenas de supermercados ni tiendas de autoservicio ya que perderíamos una de nuestras ventajas competitiva que es ofrecer un producto fresco.
Aunque ya tenemos envíos a todo México, en el mediano plazo buscamos posicionarnos primeramente en Nuevo León para después expandirnos a otros estados.
¿Cuándo es el mejor momento para tomarte un café?
“El mejor momento para tomarte el café es entre 5 y 10 días de que se tostó el café, de ahí se empieza a perder gradualmente el sabor y aroma. Existen contenedores especiales para tratar de mitigar esto, pero es un hecho de que mientras más fresco el café, más lo vas a disfrutar (a excepción de los primeros días)”
“El tiempo que pasa desde el tostado del grano afecta directamente en la acidez de la taza. Mucha gente piensa que el café le cae mal y piensa que es con todos porque los que ha probado les pasa lo mismo.
Un café fresco, con una acidez balanceada no debe de caerte mal. El truco está en buscar un café como nosotros, que sea honesto con su fecha de tostado en lugar de proponer una fecha de caducidad irreal. Con esta información puedes saber que la taza que estás por tomarte no es un café viejo, de más de un mes de tostado.
La historia no termina aquí, vienen grandes proyectos para Los Altos, entre esos están apoyar a las comunidades indígenas en educación y vivienda. Y por otro lado, la expansión por todo México para así, más personas vivan la experiencia del café fresco mexicano.
Te invitamos a probar el café y puedes conseguirlo en la página por internet.
Encuéntralos en:
Instagram: @cafelosaltosmx
PáginaWeb: https://cafelosaltos.mx/
“Sabemos que un gran café depende de generar grandes alianzas, por esto, trabajamos de la mano con las mejores y más comprometidas cooperativas indígenas en México, las cuales seleccionamos no solo por la calidad de sus cosechas, sino también que sean socialmente responsables y conscientes del medio ambiente.”
José Varela